Curiosidades ocultas en los libros del instituto: Tycho Brahe

PorRafa Mata

Curiosidades ocultas en los libros del instituto: Tycho Brahe

En infinidad de ocasiones, cuando estudiamos los acontecimientos y hallazgos científicos en las asignaturas Física, Química, Biología o Tecnología de secundaria y bachillerato, nos quedamos solo con el concepto y el autor. Pero, no nos planteamos lo interesantes que fueron las vidas de los descubridores. En este post vamos a comentar algunos detalles de la vida de quien fue uno de los científicos más importantes del siglo XVI: Tycho Brahe.

El nombre de Tycho Brahe probablemente solo le sonará a los alumnos de bachillerato científico. Aunque fue uno de los matemáticos y astrónomos que dedicó la mayor parte de su tiempo a la observación de los astros antes de la invención del telescopio. Basó su trabajo a la adquisición precisa de la velocidad y posición de los astros que observaba.

Entre algunos hechos curiosos, se atribuye que Tycho Brahe empleó por primera vez la palabra “Nova” al observar en la constelación de Casiopea una nueva estrella. En realidad fue una supernova que fue visible durante varios meses. Pero, la denominó “Nova Stella” y hoy en día es conocida como “Nova Tycho” en su honor. Además, se sabe que perdió la parte de su nariz en un duelo, bastante comunes aún en la época, y tuvo que usar una prótesis nasal metálica el resto de su vida.

Trabajó durante sus últimos años de vida en el observatorio Benatky, cerca de Praga, junto al matemático Johannes Kepler, el cual os sonará por las Leyes de Kepler, estudiadas en Física de segundo de bachiller.  Aunque esta colaboración no duró mucho, puesto que Tycho Brahe cayó enfermo y murió poco después de llegar a Praga. En su lecho de muerte, encomendó a Kepler que acabase las denominadas Tablas Rudolfinas. Estas eran tablas de posiciones estelares cuyo objetivo era predecir las posiciones de los planetas basados en cálculos, validando de esta forma un nuevo modelo del universo diferente al de Copérnico.

Sin embargo, uno de los mayores misterios que envuelve a Tycho Brahe no surgió hasta hace poco tiempo. Su nombre volvió a sonar hace algunos años con más fuerza que nunca porque, tras la exhumación de su cuerpo y la realización de distintos análisis… ¡se encontró que había restos de mercurio en su pelo! Los niveles de este metal líquido a temperatura ambiente corresponderían con cantidades semejantes a las de envenenamiento. Por lo que el misterio de una muerte intencionada estaba servido. Ni que decir cabe que todo el grueso del trabajo realizado en la observación de astros fue realizado por Brahe, aunque las leyes que rigen el movimiento de los planetas han acabado por heredar el nombre de Kepler.

Por otro lado, la hipótesis real podría ser otra que la del asesinato: Tycho Brahe era también alquimista y, en aquella época, el mercurio era un elemento comúnmente utilizado en esta disciplina. ¿Es probable que el propio Tycho se hubiese suministrado mercurio para tratar algunas de sus dolencias, sin que supiera que el resultado iba a resultar fatídico?

¡Ah! ¿Y por qué fue la pelea en la que perdió la nariz? Eso también es un misterio.

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Laura Mercadé Morales

Sobre el autor

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